lunes, 23 de febrero de 2015

Nuevas aventuras de un guionista en Hollywood, de William Goldman


Justo después de escribir Aventuras de un guionista en Hollywood, cuando ya había ganado dos premios oscar como guionista y había tenido numerosos éxitos de taquilla, William Goldman estuvo cinco años sin que le ofrecieran ningún trabajo, pasando a convertirse poco menos que en un leproso social. Quizá porque, como decía en Aventuras, nadie sabe nada. O por el declive de la industria. O, sencillamente, por mala suerte. Pero si alguna vez se necesita recurrir a un ejemplo de desperdicio de talento, he aquí un buen caso.

En los veinte años que pasaron entre la publicación de su primer libro sobre el cine americano y estas Nuevas aventuras de un guionista en Hollywood, Goldman pasó por este periodo de sequía, volvió a introducirse en el despiadado y deslumbrante mundo de las películas, sufrió y disfrutó con los vaivenes de su carrera, estrenó la que seguramente sea la película por la que más será recordado, La princesa prometida, y acumuló material para deleitarnos con una nueva entrega de sus experiencias.




No queda muy claro si Nuevas aventuras es un libro para aprendices de guionistas disfrazado de memorias o si se trata de una autobiografía disimulada tras algunos recursos para escritores. En cualquier caso, por muy dispares que parezcan ambos géneros, Goldman se las arregla para que no haya contradicción, para que las anécdotas y los trucos del oficio se entremezclen en perfecto equilibrio y naturalidad, de tal manera que si en la primera parte se centra en alguna de las películas en la que participó durante esos años introduciendo importantes consejos, al final ofrecerá un original inédito para que el propio lector saque sus propias conclusiones.

Así, el interesado en aprender algunas útiles herramientas para la escritura de guiones no saldrá decepcionado, y aunque, un poco a regañadientes, Goldman admite que su método no es el único válido, algunos de sus principios deberían inscribirse con letras de oro entre las reglas que todo buen guionista debería seguir. Pero, por otra parte, el libro puede ser disfrutado por cualquier aficionado sin intenciones profesionales: entre historias de Hollywood y vivencias personales siempre retratadas con humor, Goldman demuestra una vez más que es un escritor del que se puede tanto aprender como disfrutar.

Editorial Bloomsbury
Edición es español de Plot

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