miércoles, 4 de marzo de 2015

Las ganas, de Santiago Lorenzo


A lo largo de su carrera Santiago Lorenzo ha demostrado una variada gama de habilidades en diversas materias, pero siempre ha prevalecido su calidad de artesano. Así, en su faceta de novelista, podemos comprobar cómo cada frase parece tallada con mimo y minuciosidad. Hay en su escritura tal riqueza de recursos, imágenes y brillantez que a menudo es necesario leer sus frases un par de veces para que la chispa del ingenio no oculte la amplitud de sus referencias.

De igual manera, se podría devaluar el alcance de sus libros calificándolos como simples gracietas, por esa mala costumbre de mirar con la ceja levantada todo libro divertido (y si hay algo que nadie discute, es que las novelas de Lorenzo son hilarantes). Es cierto que el argumento de Las ganas (el tremendal de Benito, su protagonista, por no porlar) no parecería el culmen de la sofisticación, pero Lorenzo va mucho más allá de la broma cafre y a través del estilo consigue construir un mundo personal y reconocible.




También el Madrid que aparece en Las ganas es el Madrid eterno. Sus escenarios, reales, pueden pasar desapercibidos incluso para el madrileño de toda la vida, pero están ahí, a la vista de todos. Las calles de Luna o Chamartín que aparecen en el libro tienen la cualidad de ser secretas, sabemos que existen y podemos pasear por allí, pero siguen manteniendo algo de enigmáticas, como si sus secretos solo fueran desvelados a los iniciados. Y Lorenzo consigue transmitir a la perfección esa mezcla de cotidianidad y misterio.

El lenguaje de sus personajes también combina una creatividad muy poco realista con una marca de autenticidad que no se puede impostar. Las palabras inventadas pero de una expresividad que no deja lugar a dudas, los giros inesperados que sacuden como descubrimientos de algo que siempre ha estado ahí, las metáforas, los insultos y todo tipo de expresiones chocantes y locas hacen de la experiencia de leer a Lorenzo un delirio tragicómico en sí mismo.

Editorial Blackie Books


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